UNA HISTORIA DE TAN SOLO 102 AÑOS
El 24 de agosto de 1917,
abrió sus puertas en un apartado barrio de la Capital, una pequeña escuelita,
denominada más tarde Escuela N° 24 del Consejo Escolar N° 18.
En ese lugar, conocido por
aquel entonces como “las lomas de Flores”, siendo la calle Lobos 3624 la
dirección inicial, donde la población escolar era muy densa pero carente de
instrucción primaria, recibieron con gran alegría la creación de una casa de
estudios.
La refacción de una de las
escuelas del mismo distrito cercana a la que se inauguraba en esos momentos,
trajo por consecuencia un aumento en la inscripción.
Su origen sencillo no fue
sino el pedestal firme y seguro sobre el que habría de levantarse la escuela,
que marcaría un rumbo de progreso en el incipiente barrio de calles intransitables
y sin medios de locomoción.
Más tarde, en plena marcha,
sus casitas de pulcra policromía, sus calles llenas de pintorescas sinuosidades
tienen por marco, para quien contempla el panorama desde sus pequeñas
barrancas, el Parque Avellaneda, frondoso y altivo, enclavado allí para
vivificar el espíritu y el ambiente.
El local que ocupa la
escuela que años después se llamó Escuela 19 del Consejo Escolar 19, fue una
casa particular que en un principio fue alquilada por las autoridades
nacionales, bajo el gobierno de Hipólito Yrigoyen. Casa sin atavíos exteriores:
verja de hierro con puerta central, una pérgola que cubría un rosal abriendo camino:
a cada lado, un pequeño jardín con plantas de época y grandes hortensias.
Solo había cinco salas para las aulas: tres grandes y dos pequeñas.
La señora directora tuvo
que ubicarse en un angosto corredor cerrado.
Durante años la casa
careció de pared de cerco. Sólo un alambre tejido separaba de los baldíos
adyacentes y de la calle.
Los primeros años fueron de
dura lucha: empezó su labor careciendo de los elementos indispensables para
llenar el alto cometido al que estaba llamado, al punto que los bancos eran
sustituidos por sillitas de paja y los pizarrones por hojas de papel
cuadriculado, que las maestras preparaban a diario con paciente cariño,
maestras jóvenes, recién egresadas de la Escuela Normal, con amplio horizonte y
grandes esperanzas.
En el año 1936 se construyó
el nuevo edificio, tipo standard.
El 31 de julio de 1943 fue
bautizada con el nombre de “Pedro Goyena”.
Ciento dos años después, la
Escuela 11 del Distrito Escolar 11 posee jornada completa y un grado por
sección. Desde hace más de veinte años se celebra el festival “Noviembre
Musical” que forma parte de la identidad contemporánea de la institución.
GENIAL
ResponderEliminarMuy interesante! !! Felicitaciones
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